Research #2

activism

Ergosfera, Iago Carro
A Coruña, August 2018

 







Materialmente, lo que quedó es lo que hay. La ciudad. 


Desde el campo de la investigación urbana en su dimensión material, en los últimos años han ido surgiendo múltiples proyectos y estudios sobre las consecuencias de la crisis y la burbuja inmobiliaria española en la ciudad y el territorio contemporáneo. Los diferentes tipos de acercamientos a la cuestión de “lo que quedó” tras este proceso podrían componerse como una especie de metodología de trabajo:

1) ¿Qué es lo que quedó? Identificación y documentación de las consecuencias materiales de la crisis que aparecieron bruscamente en el territorio: fragmentos de urbanización y edificación que, en términos consensuales, se suelen calificar como inútiles, inacabados o abandonados. Elaboración de cartografías; formulación de taxonomías de sus productos más genéricos a nivel arquitectónico y urbanístico.   

2) ¿Qué significa lo que quedó? A partir de la lectura crítica de ese nuevo territorio desvelado y de la identificación de las causas y consecuencias de lo sucedido (ya muy conocidas desde la perspectiva social), se procede a la construcción de múltiples relatos de los hechos, en términos explicativos e históricos, pero también y sobre todo, de encuadre de las posibilidades del presente. Informes académicos, profesionales y desde los movimientos sociales en términos políticos y científicos; propuestas artísticas que, desde muchos grados de profundidad, basculan entre la denuncia política y el trabajo con la fascinante condición estética y conceptual de estos espacios; productos culturales de todo tipo y grado de accesibilidad.

3) ¿Qué hacer con lo que quedó? Una vez compuesta una síntesis de estas materializaciones y del contexto que delimita las posibilidades de intervención sobre ellas (tanto a nivel particular como sistemático), aparecen las propuestas. Normalmente, bajo la premisa que enmarca el famoso concepto de “espacio de oportunidad”. Ya sea desde la honestidad de la acción directa de origen popular, la experimentalidad de las intervenciones híbridas ciudadanía-institución, la jerga común del negocio inmobiliario, las posibilidades y limitaciones de la investigación académica, o la problemática concepción que plantean la mayoría de las teorías contemporáneas entorno a la regeneración urbana: la mejora de la ciudad únicamente como introducción de una idea muy poco plural (aunque aceptada consensualmente por todos los partidos políticos) de orden y de calidad. Seminarios y todo tipo de foros de debate; propuestas populares, académicas, profesionales e institucionales; intervenciones formales e informales.

Nuestra intervención en Empty Coruña? pivotará constantemente entre estas tres perspectivas, pero siempre desde una cuarta y complementaria centrada en otra simple pregunta: ¿Cómo está funcionando eso que quedó? Trataremos así de plantear el análisis de las consecuencias de la crisis a partir de los acontecimientos y procesos sociales a los que dan lugar muchos de sus productos urbanos genéricos: los descampados, las ruinas, los solares y edificios sin usos formales y en toda una gradación de situaciones constructivas y de accesibilidad, las grandes infraestructuras no “integradas” en la ciudad desde el orden urbanístico, los nuevos ecosistemas generados por las transformaciones territoriales ya realizadas, etc.

¿Por qué no reconocer que, lejos de ser inútiles, algunos o muchos de estos productos se han convertido en lugares, en espacios urbanos útiles en sí mismos, a veces, casi en equipamientos? ¿Y si priorizamos la valoración de sus cualidades desde el presente, en lugar de desde el futuro, que es lo que representa identificarlos como inacabados? ¿A partir de qué punto adquieren una legitimidad suficiente sus usos informales, humanos y no-humanos, para ya no poder ser pensados como espacios abandonados? ¿Cómo se podría sostener una política racional y selectiva de no actuación junto con el fomento de intervenciones blandas que solo abran más posibilidades sociales en lugar de priorizar la lógica de la colmatación-consolidación?

Son muchos los investigadores a los que nos sumamos en la hipótesis de que “la ciudad contemporánea no es más fea cada día: es cada día más rica” (Manuel de Solá-Morales, 2006). Añadimos simplemente la sugerencia de que, en el ámbito occidental integrado y en términos sociales, antropológicos y urbanísticos, es posible que muchos de los productos materiales de la crisis estén representando una parte radicalmente relevante de la riqueza del mundo contemporáneo.






 

 


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